El 01 Madrid New Year’s Day celebraba su primera edición el día 1 de enero en el pabellón 7 de Ifema. Ha sido un festival nacido de la nada, de la unión de grandes promotoras de eventos como Hermanos Toro, Disorder Events, Fluge Entertainment y Planet Events.

Su llegada fue toda una incógnita, nadie sabía bien de qué se trataba, pero desde los primeros anuncios, incluso antes de anunciar el cartel, se podía ver que este evento no era una fiesta cualquiera. Ha sido desde principio a final un concepto nuevo, la manera de anunciar los artistas, todo el cartel internacional en un solo día, la impresión de buena organización que daba, contribuyó a que la gente confiara desde un principio en el evento.

Lo primero que hay que destacar es el acierto del lugar elegido, el pabellón 7 de Ifema. Estaba fantásticamente comunicado, el acceso tanto en transporte público como en coche era sencillo y estaba bien organizado, habiendo muchas plazas disponibles.

La entrada al festival era sencilla, contaba con medidas de seguridad como escáneres para evitar cualquier atentado, que funcionaban bien, sin causar aglomeraciones y de forma rápida. Todo un mérito de organización.

El pabellón contaba con un enorme escenario, que a su vez disponía de pantallas gigantes que cubrían toda la trasera del pabellón, a cada lado del escenario había unas pantallas donde se podía ver un vídeo en directo de la cabina, y como pinchaban los Djs que se iban sucediendo, lo cual nos pareció una fantástica idea. El pabellón estaba equipado con una iluminación de primera con muchos focos en el techo, cañones de humo, confeti, fuego y tiras de papel, la verdad es que no le faltaba nada. Era una producción enorme y estaba muy cuidada. Las barras estaban bien repartidas en el pabellón y no estaban abarrotadas, se pagaba en tokens llamados tuents by Tuenti. Había una zona al aire libre donde poder tomar un respiro y donde estaban colocados la mayoría de los baños. Dentro del pabellón había una enorme zona VIP que estaba completamente llena.

La organización nos pareció muy buena, una buena disposición de los espacios, un escenario a la altura de los artistas que actuaban y ninguna aglomeración, todo un éxito.

La primera actuación que vimos fue la de Luciano B2B Loco Dice, un adelanto de lo que iba a ser la noche, una lección magistral de techno y de calidad a los platos, una sucesión de mezclas perfectas. El pabellón se iba llenando a medida que avanzaba el set y dejaron el nivel muy alto, con un ambiente mágico y el público rendido ante su soberbia actuación.

Llegaba el momento de Richie Hawtin, uno de los cabezas de cartel, su set fue mucho más duro, con sonidos con más pegada que los de Luciano y Loco Dice. Pudimos comprobar de qué era capaz el rey del minimal a los platos, y la verdad es que cuando Richie se pone a los mandos es difícilmente igualable. Con Richie ya vimos el festival lleno, con más de 12000 asistentes, y todos bailando con techno de calidad. La producción y los visuales durante Richie Hawtin fueron realmente impresionantes.

Llegó el turno de Marco Carola, el set del creador de MusicOn fue nuestro favorito, puso a todo el público a bailar con su techno, tech house, con una energía tremenda y que le ha mantenido en la cumbre de la música electrónica durante tantos años. La verdad es que no defraudó, su set era de los más esperados y la gente estaba disfrutando mucho. Había un gran ambiente y durante el set se pudieron vivir muchos momentos mágicos que quedarán grabados en la memoria de los asistentes, como su espectacular intro.

Tras el paso del italiano llegó el turno de Paco Osuna, sin duda el artista más aclamado y que más simpatía del público se llevó, y la verdad es que el de Barcelona se lo dejó todo en los platos, una sesión espectacular, distinta. Conectó como nadie con el público, que bailaba con más entusiasmo aún según avanzaba la noche.

A eso de las 5 y media empezaba Gonçalo, encargado de que no decayera el ambiente hasta el esperado cierre, y la verdad es que la breve actuación del portugués valió mucho la pena, un set muy bailable, con mucho entusiasmo y sobre todo con un ambiente tremendo.

Finalmente llegaba la revelación del 2017 y la que se espera que sea la reina del techno durante este 2018. El cierre fue tan emotivo como espectacular y la verdad es que el sonido Amelie Lens es inconfundible. Trajo un toque de frescura, de maestría y de pasión a los platos que hizo disfrutar hasta el último minuto a los asistentes de este gran evento.

Como conclusión podemos ver que este nuevo festival ha sabido abrirse un hueco en una de las fechas más señaladas del año, con un sold out y un cartel espectacular. Probablemente fuera el mejor cartel de techno que haya tenido la capital en años. La organización fue francamente muy buena y no hubo ningún incidente. Es un festival que ha llegado para quedarse y que tiene aún mucha capacidad para crecer.

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